Caker por Ripoll


Queridos:

¿Cómo están? Por mi parte aquí me tienen, pletórico de proyectos y novedades. No sé si les he contado que Dora Diamant, mi amiga que vive en Ripoll, es una gran cantante y actriz retirada. Esta espléndida mujer ha recorrido todos lo grandes escenarios de Europa del Este con sus viejas canciones en yiddish, acompañada por la célebre orquesta klezmer Charlatan. Lo que sí creo haberles contado es que, a pesar del gran éxito que tenía, lo dejó todo por amor a un empresario perfumista, que cometió el error de perder, por una aventura inexplicable, a este pedazo de mujer, junto con el pedazo de fortuna que tenía. Resultado de este accidente domestico, mi querida Dora vive retirada como una princesa judía. Retiro que interrumpe dos veces a la semana para dar clases de canto en un orfanato de la zona y para dirigir el coro de la residencia de ancianas Shekiná. Es una mujer tan delicada, atenta y generosa, que cada primer viernes de mes suele convidar a sus amigos con fantásticos ágapes para recibir el Shabat.

Cuando le comuniqué mi viaje a su ciudad aprovechó la ocasión para celebrar Rosh Hashaná, la festividad de inicio del año judío, junto con algunos miembros de la pequeña, pero alegre y cada vez más pujante comunidad judía de Ripoll. Estaban: Franklin Kleinman, el rabino de Ripoll, que es un joven uruguayo venido especialmente de Chicago para dirigir el ritual en la nueva sinagoga; Marcos Kazakov, el hazan, dueño de una voz finísima y también responsable de las circuncisiones de los niños de la comunidad; Berta Singerman, la archivera del Museo de Historia delos Judíos de Girona; Shaul Guirli, el fundador de la casa Catalano-Israelí, con  sucursal en Ripoll y Aarón Shiker, un importador de vinos que acaba de abrir una pequeña boutique de productos judíos, como regalo de cumpleaños para su atractiva esposa Zelde.

Después de los exquisitos Yaprakes, del Pollo Gan Eden, el Borsch y los postres pasamos al salón para beber cognac, vodka, el whisky escocés que traje de mi viaje anterior y un licor local hecho con hierbas de la región, no del todo de mi agrado pero muy adecuado para digerir el festín.

Allí en el salón, en una charla entusiasmada sobre su trabajo de interpretación de manuscritos de la Edad Media, Berta, la archivera, me contó que en 1391, después de los ataques e incendios en los calls (barrios judíos medievales de Cataluña), la comunidad judía se empequeñeció y que en 1492, cuando se dictó la expulsión definitiva de judíos y musulmanes, las persecuciones los obligaron a partir o convertirse. Fue en la conversión que muchos apellidos tomaron formas onomásticas curiosas. Una de las teorías al respecto es la que sostiene que los apellidos que tienen nombre de oficio o topográfico provienen de un judío converso en la Edad Media. Apellidos de oficio pueden ser Sabater o Zapatero, en su variante castellana, como el del ex presidente, también Oller (que es el constructor de ollas), Carretero, Herrero, Ferrer, etc.; de ciudades o gentilicios serían Catalán o Català, Gironés, Tarragona, Barcelona, y muchos otros de esa clase.

Ahí llegamos a la conclusión de que, como tanto otros, el apellido Ripoll tiene altas probabilidades de ser judío, por ser nombre de ciudad. Ahora, lo cierto es que no sabemos si Natán Ripoll tenía conocimiento de su ascendencia judía. Aunque está el detalle, no poco relevante, de que Natán es un nombre judío, que además es la tercera persona masculina del verbo “dar” en hebreo, me recordó Berta, en la segunda ronda del cada vez más aclamado whisky escocés. Y ahí mismo, después de la sobremesa, comenzamos a hilvanar toda una serie de coincidencias encadenadas por demás sorprendentes, pero a mi criterio muy bien encaminadas. Por ejemplo, cuando en su momento me leí, de pe a pa, el manuscrito de Morir Afuera, para conocer el intríngulis mental de Ripoll, me encontré algunos detalles incomprensibles que ahora tendrían cierta explicación, si tenemos en cuenta la hipótesis que me sugiere la experta.

Ustedes se habrán dado cuenta que la obra de Ripoll está trufada de términos en yiddish, que yo identifico más que bien, gracias a mi bobe y a mi propia mámele querida. Por otro lado el nombre de la mujer de Ripoll, Débora Levi, abre otro cajón de casualidades e indicios: Deborah o Débora en hebreo quiere decir “abeja” y Levi es la tribu a la que le tocó el rol sacerdotal cuando se hizo el reparto de la tierra prometida entre las doce tribus de Israel. Se trata de un apellido muy apreciado para los rituales de las sinagogas, tanto que entre los siglos XIX y XX lo adoptaron masivamente muchos judíos que emigraron a América. Así que de lo que no hay dudas es que Débora sí debía tener ascendentes judíos, no sabemos si por parte de madre; lo cual la convertiría a ella en judía, por la ley que señala que judía es toda aquella persona que nace de vientre judío.

El fundador de la casa de la amistad catalano-israelí de Ripoll, el sr. Shaul Guirli, nos sacó de estas corazonadas cuando escuchó de lo que hablábamos y se puso a explicar a viva voz que en los últimos años ha proliferado mucho el turismo israelí y americano por Cataluña, debido a la difusión que se ha hecho en diversas publicaciones, tanto científicas como turísticas, de la red de calls que se dispersan por todo el país. Los turistas judíos vienen a pasar unas vacaciones, pero también llegan a buscar los rastros de las antiguas comunidades judías medievales. Antes este turismo se concentraba en Europa del Este, pero desde hace un tiempo se está tomando conciencia de la historia que une al pueblo judío con el Mediterráneo, Cataluña y la antigua Sefarad. No sólo llegan israelíes o norteamericanos, también han comenzado a llegar contingentes de judíos franceses, brasileros y argentinos buscando sus raíces catalanas y aprovechan para hacer senderismo o bañarse en la Costa Brava.
Algunos emprendedores han encontrado una veta de negocio interesante alrededor de estos  viajeros, no solamente en lo relativo a un turismo cultural tan específico, que necesita de una red de hoteles, hostales, masías y restaurantes que sigan la normativa kosher para la dieta ortodoxa judía y que a su vez respeten y faciliten el descanso del Shabat. Sino que este fenómeno también propicia las tiendas de suvenires que recogen esta temática y potencia la formación de traductores y guías de turismo que puedan expresarse en hebreo, catalán, inglés, francés, portugués, etc.

En este punto Aaron Shiker dio fe del éxito que la tienda de su esposa estaba experimentando, y agregó que la zona es rica en productos de importación. Por ejemplo, él trabaja con un par de bodegas que producen vinos y cavas de exportación para Israel, Rusia y Estados Unidos; un nicho que no existía en el país y que, mediante la colaboración del rabino Franklin Kleinman con  expertos en la técnica vitivinícola, respetan las normas de pureza religiosa alimentaria para elaborar productos kosher. En la última etapa del proceso de fabricación el vino puede ser mirado solamente por trabajadores judíos; Berta apuntó que esta es una medida que ha quedado como resabio de la época medieval en que los alimentos, el agua y el vino de los judíos corrían el riesgo de ser envenenados por fanáticos cristianos.

La célebre orquesta klezmer Charlatan que 
acompañaba a la gran Dora Diamant en sus giras por el Este.
Y, la verdad es que yo no lo esperaba pero miren lo que son las casualidades, con el correr de los manjares y bebidas, ese cognac Soberano inolvidable, esos baklava de película… y con tanto paisano junto me salió un trabajo que seguramente será de provecho para todos, incluidos vosotros. 

Resulta que la boutique de suvenires que lleva adelante la simpática Zelde Shiker entró en contacto con un judío de México, más exactamente de Chihuahua, que decidió probar suerte en Israel, importando alioli, chile y otras salsas y condimentos de México y Cataluña. La idea, reconoció el buen Aaron, le sonó interesante, así que en su día financió los gastos del viaje y parece que, efectivamente, ya en Tierra Santa, el mexicano dio el O.K., y entonces Shiker necesita un tercer ojo que investigue que tan ciertas son las posibilidades del negocio, cuan fiable es el mexicano y, en caso de encontrar la ocasión así de brillante como la pinta el socio en cuestión, yo mismo pasaría a firmar los contratos mediante los poderes que me serán extendidos; ya que los negocios de importación en este momento no le permiten a Shiker trasladarse en persona a Israel.   

El caso es que debo partir para Israel a cerrar el negocio. Pero de todos modos insisto en que esta oportunidad resultará de gran beneficio para la búsqueda de Ripoll. Vengo contemplando serenamente el caso, y si existe una posibilidad de que él sea judío y lo supiera, puede que frente a la situación de desesperación y sin recursos en que se encontraba después de la muerte de su mujer Débora, Natán haya buscado refugio en Israel, tierra donde todo judío que demuestre ser judío puede contar con un mínimo de recursos para empezar. En mi humilde opinión este beneficio podría ser extendido a los antiguos habitantes de la zona, los bíblicos filisteos, pero por lo visto los encargados de resolver el conflicto no están por la labor, y el horno, justamente, no está para estos bollos. 

Tengo un fuerte pálpito con esta suerte de casualidad que me destina a finiquitar el negocio del mexicano en Israel. De manera que me arriesgaría a decir que puede ser un paso importante para encontrar a vuestro Ripoll, lo que no les costará ni un duro, amiguitos, ya que me he encargado de que los gastos estén todos cubiertos por la gente que me contrata y por los contactos con la Agencia Judía.

Los mantendré informados a partir del viernes que viene, que me voy por Vueling  porque El Al es caro y te acribillan con preguntas. Seguimos en conexión desde Israel, con la esperanza de reportarles las mayores novedades. Lehitraot!!!

Dr. Nahúm Caker

This entry was posted on domingo, 21 de octubre de 2012 and is filed under ,. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0. You can leave a response.

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