Pachencho, el muerto vivo de Cuba, asistió hoy a su sepelio número 27 en un pueblo que ha convertido en tradición celebrar el falso velorio y entierro de un paisano en medio de una singular fiesta aderezada con mucho ron y música caribeña.
Santiago de las Vegas, en las afueras de La Habana, es la localidad donde cada año se celebra la muerte de Pachencho, personaje interpretado por un vecino del pueblo y al que acompañan en la farsa su supuesta viuda y un falso sacerdote que no para de tomar ron.
Durante 25 años el personaje de Pachencho fue encarnado por el limpiabotas del pueblo, conocido por todos como Blanco. Tras su muerte muchos pensaron que la tradición desaparecería, pero en 2010 el Liceo consiguió un nuevo “intérprete”, si bien terminó asustado y escondido para escapar del entierro. Su familia le prohibió volver a participar en la tradición.
Vía Cuba Debate


